48 HORAS PARA EXPRIMIR EL FIN DEL VERANO EN LA CHAMPAGNE

Onoce las bodegas de champagne más famosas del mundo y aprovecha planes y espectáculos creados para la temporada estival.
Cierra los ojos e imagina: una verde colina cubierta de viñedos, tú y una refrescante copa de champagne. Por supuesto, puedes intentar vivir una escena semejante en tu jardín (o en el césped de la piscina municipal) pero te aseguramos que el champagne nunca te sabrá igual que si lo degustas entre los viñedos donde ha sido producido. Entre las propuestas para hacerlo, muchísimas opciones, desde visitas en bicicleta o vehículo eléctrico, hasta un sabroso picnic entre viñedos. ¿Te animas?
© Geoffrey Flamant
Pues además debes saber que desde este año hay conexión aérea directa entre España y La Champagne, con tres nuevos vuelos semanales (y sus respectivos trayectos de retorno) que unen Madrid con el aeropuerto de Châlons – Vatry en menos de dos horas. ¿Qué más necesitas oír para escaparte a disfrutar de los últimos días de verano en la tierra del espumoso más famoso del mundo?
48 horas descubriendo La Champagne

©Leif Carlson-Coll. Veuve Clicquot
Como estamos seguros de haberte convencido, pero quizás ya no te queden demasiados días libres para escaparte, te proponemos una escapada de 48 horas a la región. Nuestro cuartel general en esta ocasión será Reims. Nada más llegar (lo haremos a primera hora de la tarde) nos lanzaremos de lleno a descubrir el burbujeante universo de la producción del champagne. Y seguramente, uno de los lugares más especiales del mundo para hacerlo se encuentra en esta ciudad. Se trata de la colina de Saint-Nicaise, con sus más de 370 galerías de creta excavadas desde la época medieval y conocidas como las catedrales subterráneas del champagne, ya que las principales Maisons de Champagne las han elegido como lugar donde dejar reposar sus botellas. ¿Os apetece ver algunas? Dirigiros a la Maison de Veuve-Clicquot y realizar una de sus visitas guiadas.

Al acabar, nos acercaremos a contemplar los 4 monumentos Patrimonio Universal de la UNESCO que aloja la ciudad. La Catedral de Notre-Dame de Reims es la joya de la corona de esta lista. ¡No te olvides de saludar a su famoso ángel! ¿Algo cansados después de tanto andar? Es el momento de instalarnos en el hotel y cenar, pero no os durmáis todavía, os espera Regalia, el nuevo espectáculo de luz y color que se proyecta sobre la fachada de la Catedral de Reims las noches de verano.
©ADT Marne
De un productor independiente a las grandes Maisons:
La mañana siguiente la comenzaremos desplazándonos hasta Avize para conocer a una de las mejores anfitrionas que podemos tener en La Champagne. Se trata de Sophie Gonet Signolle, propietaria de Champagne Michel Gonet, productores independientes desde 1802 y con Sophie liderando la séptima generación. Con ella podremos descubrir el proceso de elaboración en sus viñedos y bodega, y poner en práctica nuestros sentidos del olfato y el gusto. Y como seguramente Sophie ya os habrá enamorado con su simpatía y su buen hacer, la acompañaremos hasta la mansión que champagne Gonet regenta en la famosísima Avenue de Champagne en Epernay. Allí recuperaremos fuerzas con un almuerzo degustación antes de salir a descubrir esta calle en cuyo subsuelo se almacenan más de 200 millones de botellas. Para haceros una idea, la Maison de Champagne más conocida del mundo, Moët & Chandon tiene aquí sus bodegas, que también se pueden visitar. Pero para conocer donde de verdad empezó todo, nos desplazaremos hasta Hautvillers, un coqueto pueblo en cuya antigua abadía vivió un monje conocido como Dom Perignon. ¿Os suena? Una manera divertida de conocer Hautvillers y sus entornos es alquilando una bicicleta eléctrica conbikeenergy.com y luego recuperar fuerzas en Au 36, un bello espacio gastronómico donde degustar y comprar las principales maravillas de la gastronomía local.

©scev michel gonet & fils
En Châlons, a bordo de un barco y con estrella:
Nuestra última jornada en La Champagne la pasaremos en Châlons-en-Champagne, a la que algunos han llamado la Venecia francesa. Y es que esta bonita ciudad, donde uno no puede marcharse sin visitar la Colegiata de Notra-Dame en Vaux y la Basílica Notre Dame de l’Epine, está atravesada por dos largos canales, el Mau y el Nau. Es por eso que tras un buen rato callejeando sin rumbo fijo, os proponemos subir a bordo de uno de los barcos para descubrir l’Eau’dyssée, un recorrido de 40 minutos para conocer la ciudad desde el agua. ¿Hambrientos de nuevo? Pues no os preocupéis porqué muy cerca se encuentra el Hotel L’Angleterre, con dos maravillosos restaurantes gobernados por el chef Jérôme Feck. Bon appetit!







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